Aprendamos sobre…El Aceite Esencial del Árbol del Té

Hoy toca aprender un poco más sobre el Aceite Esencial de Árbol del Té (Melaleuca Arternifolia)… que si, que si, que ya se que os suena, pero la verdad es que siendo oro líquido (y no lo digo por el precio, porque no es uno de los Aceites Esenciales más caros que existen), lo conocéis para muy poquitas de sus aplicaciones. Es uno de los Aceites Esenciales más seguros para su utilización en el botiquín familiar. Se ha convertido en líder de uso, incluso desbancando a la alabada y sempiterna Lavanda que vale p´a tó! (otro día os hablo de ella). Es de los pocos Aceites Esenciales que se pueden utilizar sin diluir en la piel (pero mejor sin abusar).

El Árbol del Té es un imprescindible en el botiquín de toda familia, para tenerlo en cuenta en multitud de situaciones cotidianas que veremos más adelante y os voy a explicar el porqué. Aquí os dejo un enlace a Instagram donde podréis ver toda una gama creada a base de este Aceite Esencial que vendemos en Hierbicas y que a mi, personalmente, me encanta.

Por su puesto lo primero que os diré es que por mucho que lleve la palabra Té en el nombre, es lo único que tiene de esa bebida, el nombre. Proviene de un árbol El Árbol del Té (Melaleuca Alternifolia), no de la planta del té como la famosa infusión. Debe su nombre al inglés que lo descubrió, que como buen británico decidió hacerse una bebida caliente con sus hojas. Pero eso lo vemos más adelante.

Ramas de Árbol del Té en floración.

Este árbol es la caña, similar al Ciprés y con hojas en forma de aguja y cabezas de flores blancas o violáceas sésiles, crece a unos 7 metros de altura y prospera en áreas pantanosas. Incluso cuando se tala este árbol, florece y está listo para cortar nuevamente en dos años. Los aborígenes lo usaron durante mucho tiempo para propósitos medicinales. Crece en terrenos pantanosos y no le gusta la sequedad, aún así se protege de los posibles hongos de la humedad y de otras plagas, gracias a su aceite esencial. Es un árbol que necesita el Sol y curiosamente su aceite es radioprotector. El aceite se obtiene por destilación al vapor de sus hojas.

HISTORIA:

en el pasado…

Vamos con un poquito de historia… ¡pero a ver si consigo hacerla divertida! (aunque cuando se habla de conquistadores y conquistados…siempre hay a uno de los dos bandos, que no le hace ni p… gracia la historia, y con razón)

Llegada del Capitán Cook a Australia 1770

 

Corría el año 1770 y el Capitán Cook, llega a Australia (a Sídney, en concreto) y una vez allí, se dirige a Nueva Gales del Sur. ¡Ala! planta una bandera y decide que esa tierra es para Inglaterra, (¡así se las gastan los conquistadores, incluso hoy en día algún desaprensivo lo sigue intentando hacer del mismo modo!). Una vez allí, imaginaros con lo que se encuentra un inglés de aquella época (con toda su flema inglesa y su pompa), pues nada más y nada menos que nativos australianos que durante 50.000 años (y se dice pronto), habían sido los únicos habitantes de Australia.

 

A partir de ahí, muerte y destrucción para los aborígenes y fijaos que aún habiendo pasado siglos, no han conseguido, ni mucho menos volver a ser personas libres de pleno derecho, ni a que se respeten sus costumbres, vamos que la llegada de los colonos ingleses a ese país, fue la destrucción de varias civilizaciones y pueblos aborígenes. Para que os hagáis una idea, Australia tiene más de 21,500,00 de habitantes y los aborígenes representan sólo el 2,5% de la población; aunque sus costumbres siguen vivas en sus territorios ancestrales.

 

 

Y seguimos…porque al final nos vamos a poner tristes, aunque la verdad, mucho y para bien ya no podía cambiar la cosa…18 años después del desembarco, llegaron más barcos con incluso reclusos de cárceles inglesas, se instauraron en Sídney y lo convirtieron en asentamiento y colonia penal. Tócate las narices, no podían haber llegado desde tan lejos familias y gente obrera no, llenaron la isla de «gentucilla».

Bueno este Sir Cook, en una de sus andaduras por la isla, llega a Nueva Gales del Sur y descubre un pueblo aborigen, llamado los Bundjalung y se da cuenta el muy truhan, que utilizan un té cuyas hojas sacan de un árbol (y no de una planta como el té que él está acostumbrado a tomar en Inglaterra) y que el líquido que obtienen, no se lo toman, lo colocan a podo de emplaste, sobre heridas, infecciones, golpes y traumatismos varios y entendió que los nativos «se curaban así».

Aborígenes Bundjalung.

Por supuesto, como buen inglés, él prefirió hacerse un té (aunque no se porqué me da a mi que no sería él quien lo probase primero). Me lo imagino así tipo César (el emperador romano), le diría al puntillo de turno: «si eso, ve probando tu…..y luego me dices». Y la cosa salió bien, el puntillo no debió morir, ni mucho menos, más bien salió revitalizado y con las vías respiratorias descongestionadas. Tuvieron suerte de dar con una de las materias primas para la creación de un Aceite esencial, más seguras en proporciones de ingesta normales.  Y así es como descubrieron algunas de las muchas propiedades de esta maravilla australiana. Más tarde, se les fue dado a las tripulaciones inglesas para evitar entre otras enfermedades de aquella época, el escorbuto, muy típico entre los marineros por las largas travesías sin comer fruta ni alimentos vegetales frescos.

 

en el siglo XX…

En las primeras décadas de 1900, Arthur Penfold, un químico del gobierno australiano, publicaría una serie de artículos sobre las propiedades antisépticas del aceite de Árbol del Té, y fue cuando los beneficios de este aceite se hicieron ampliamente conocidos en el mundo moderno.

Es sobre más o menos 1920, cuando llega a las civilizaciones modernas, lo que los aborígenes australianos conocían y habían traspasado de generación en generación, sus propiedades antifúngicas, antibacterianas y antivirales. En ese año, se utilizó en odontología y cirugía para ayudar a limpiar heridas y prevenir infecciones.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los productores y los cortadores estaban exentos del servicio militar hasta que se había acumulado suficiente aceite esencial. Cada soldado y marinero recibió un lote como parte de su equipo para tratar infecciones tropicales y heridas infectadas. De echo, cuentan que hubo un brote entre los soldados australianos de hongos en los pies y muchos de ellos tuvieron que ser  hospitalizados y gracias a un médico (aborigen) que recordó lo que su pueblo hacía con este árbol, destiló un poco de su aceite y lo puso en los pies y el hongo moría en pocos días!!

hasta nuestros días:

A través de avanzados métodos de destilación, los fabricantes hoy en en día pueden producir Aceite de Árbol de Té con un color dorado o amarillo claro a muy pálido y un aroma fresco inigualable. Lo del aroma, sé que estaréis pensando que es muy discutible porque a muchos no os gusta nada, lo sé. Se trata de uno de los Aceites más vendidos en el mundo y por eso, no todos los fabricantes lo ofrecen 100% puro y natural, y mucho menos no todos los productos están aprobados por ATTIA, os explico:

En Australia, la Asociación Australiana de la Industria del Aceite del Árbol del Té (ATTIA) tiene un estándar que asegura que su aceite del árbol del té es 100% puro. Así que si quieres comprar un Aceite de Árbol del Té con todos los estándares de seguridad, fiabilidad y sin adulterar, buscad este sello.Además su certificación, protege el uso sostenible y ECOFRIENDLY de este árbol aromático, sin talas masivas y con un consumo sostenible de la especie.

…y después del rollo…vamos con sus Propiedades:

Por supuesto no os voy a especificar cada una de ellas porque creo que llegados a este punto, alguno ya estará roncando y «el Quijote» ya se escribió, así que vamos por encima con alguna de ellas.

• Antiséptico• Antimicótico• Bactericida• Antiviral• Desodorante • Cicatrizante • Antiinflamatorio• Descongestivo broncopulmonar• Antipiojos• Acaricida• Higiene del hogar• Antiplaca (sarro)

RECOMENDADO EN: 

FACIAL

• Depilaciones• Dermatitis• Dermatitis seborreica• Herpes labial• Manchas de la piel• Pieles con acné• Pieles congestionadas• Pieles grasas• Aftas bucales

CORPORAL

• Dolores musculares – deportistas• Hongos• Psoriasis• Reumatismo• Varices (acción flebotónica y descongestivo venoso) • Verrugas• Infecciones vaginales

¿Lo veis???…no sólo para los piojos lo tenéis que usar. Eso si, yo os voy a dar dos o tres pautas para que le deis vidilla, pero si queréis saber más, acudir siempre a un centro especializado en Aromaterapia y que os vendan fórmulas o sinergias hechas por especialistas y cuidadín con comprar por internet sin tener garantías.

1- Si queréis completar vuestra higiene bucal y dejar la boca libre de bacterias nocivas, podéis poner una gota (sólo 1) encima de vuestra pasta de dientes y cepillároslos con normalidad. El sabor es potente pero llevadero. Hablo siempre de un Aceite de Árbol del Té con certificación ¿eh? nada de marranadas.  Además de higienizar, luchará contra la formación de sarro y si os sangran las encías, veréis cómo mejora el sangrado, (también os digo que si os pasa esto, primero de todo acudáis al dentista, que no es muy bueno que pase). Y otro consejo es que si la pasta es lo más natural posible, mejor.

2-Para el acné, podemos aplicar el aceite directamente sobre el grano; o bien en cuanto intuimos que va a salir o si ya se nos ha adelantado…mejor no utilizar directamente el dedo y si, un bastoncillo de los de limpiar orejillas. Cuidado porque usado repetidamente, puede secar la piel, así que si necesitamos un tratamiento para toda la piel, en un frasco oscuro, diluir  15ml de Aceite Vegetal de Jojoba y 7 gotas de Árbol del Té e incluir la mezcla en nuestro ritual de limpieza nocturna. Buen jabón de propóleo y después aplicar la mezcla en la cara limpia y seca antes de acostarnos.

3-Si tienes un buen difusor de Aceites una mezcla excelente para la concentración en el estudio, es añadir al difusor 4/5 gotas de árbol de Té y 3 de Menta Piperita.

4-Quemaduras: en un frasco oscuro de cristal, añadir 15 ml de Extracto lipídico de Hipérico (si estamos cercanos al verano o prevemos que nos vamos a poner al sol, cambiarlo por Aceite de Almendras Dulces) y echar 10 gotas de Árbol del Té. Agitar y dejar caer cuidadosamente unas gotas encima de la quemadura, aplicándola 2/3 veces al día.

Luego, sabemos de la parte terapéutica a nivel olfativo de los aceites y claro, este no podría ser menos. El Aceite de Árbol del Té, ayuda a las personas poco flexibles y poco tolerantes a abrirse un poco a los demás. Otorga confianza y despeja la mente.

Por supuesto, todas estos beneficios los puedes obtener si lo pones en difusión, pero recuerda que el aparato que uses, debe ser bueno y no calentar la partícula aromática del aceite. Si quieres ver algún difusor chulo, empieza por este:

botón para comprar el producto
Humidificador/Difusor Esential-Zen. Si quieres saber más sobre él, pincha aquí.

Te recuerdo que en nuestra Tienda Online Hierbicas, puedes adquirir este producto y similares porque nos gusta la Aromaterapia con mayúsculas y las cosas bien hechas. Así que si quieres ver todas nuestras propuestas en este apartado tan emocionante te dejamos este enlace AROMATERAPIA . Espero que os haya gustado este post y si tenéis dudas o queréis saber más, estamos a vuestra disposición. Muchas gracias y hasta la próxima….

 

 

 

 

 

 

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